viernes, 26 de enero de 2018

Segunda semana: tristes resultados


Esta semana no fuimos un buen ejemplo.
Estamos un poco tristes, pues subimos de peso. 😓

Esposo 97.200 (Subió 1.500)
Esposa 61.000 (Subió 0.900)

Pero a pesar de la mala noticia que nos da la báscula, nos hemos sentido mejor. Más ligeros de nuestro estómago, nos sentimos con más energía, quizás. No sabemos qué falló, si fue la falta de rigidez en las porciones, la falta de agua, la falta de más ejercicio, ¿qué fue? 😕

Sólo hicimos ejercicio dos veces en esta semana. Quizás falte hacer un poco más, y organizarnos mejor para hacer las comidas... ¿Pero renunciar? ¡Jamás! Insulting and unacceptable! 😜


Gracias por leer nuestro tarugado progreso, que hoy, fue en retroceso.

¿Algún tip para bajar de peso? 

viernes, 19 de enero de 2018

Resultados de la primera semana: Bajar de peso



La vida siempre nos trae grandes lecciones; ésas que duelen, las que llegan a fuerza de palos, y hacen que te muevas aunque no quieras; las que te impulsan a hacer cosas nuevas y diferentes, pero que no pensabas hacerlas; son las que más cuestan, pero las que más se saborean.

Creías que estabas bien, sí; pero no veías que podrías estar mejor, o quizás; no lo veías desde otra perspectiva.

Esta dieta es desde dentro hacia afuera. Es parte de un aligeramiento integral. Por lo tanto, lo importante es disfrutar el proceso, no los resultados. ¡Presiento que será el comienzo de algo grande en todos los sentidos de nuestra vida! ¡Ojalá que así sea!

Resultados

Antes de la temida subida a la báscula, tengo algo que decir:
  • Disfruto mucho hacer ejercicio con mi marido, me pone de muy buen humor, ¡me encanta!
  • Disfruto buscar y preparar recetas apetitosas y bajas en calorías
  • Me esfuerzo por que la dieta, más que un sufrimiento, resulte placentera (y ojalá que así siga, porque es mejor crear el hábito de comer sano que un martirio)
Esposo: 95.700 kg (Bajó 1.700 kg).

Esposa: 60.100 kg (Bajó 1.800 kg).

¡Fue un gran comienzo! Felicito a mi esposo, porque siente que bajó poco ¡Pero no! ¡Todo lo contrario! Ha sido mucho, y si fue sencillo este primer paso ¡lograremos pasos más difíciles por superar! ¡Te amo!

Recomendaciones para la siguiente semana


Tomar más agua, y quizás, incluir pequeñas porciones de carbohidratos saludables: una avena cocida, un elote, granola, y quizás, una rebanada de pan tostado, ¿por qué no? Si tienen alguna idea para preparar la cena, por favor, envíenos sus recetas. Las necesitamos. 😋

jueves, 11 de enero de 2018

El reto: Bajar de peso

Después del fracaso obtenido del reto anterior, acepté el reto de mi esposo. Bajar de peso. 

Es el propósito de todos los inicios de año, pero no lo haremos por la fiebre de enero, sino porque hay otras razones:

-Por salud, porque alguien necesita bajar veinte kilos y necesita apoyo. Ese es mi marido.
-Por el bodorrio del año (tema aparte)
-Porque si no baja más que yo en una semana, 200 pesos se irán a mi bolsillo. Aquí está lo interesante.

Hoy empieza 11 de enero de 2018.

Esposo 97.400
Marida 61.900
Hijo1 20.500
Hijo2 22.700

Próxima consulta con la báscula, 19 de enero de 2018.

Quién ganará?

martes, 9 de enero de 2018

El Reto: Ciclismo con causa

La gasolina va a la alsa en este año 2018 que comienza, y su adaptación gradual será inminente para todos los mexicanos.

Las alternativas de movilidad me siguen haciendo ruido.

Por lo tanto, he decidido plantearme un reto. Usar menos el carro acortando la distancia recorrida, sólo de mis viajes al trabajo,  que son los más largos.

Hoy 9 de enero, gasté $ 511 pesos de gasolina. Veamos cuánto tiempo me dura ahora, si al usar la bicicleta logro ahorrar algo; es decir, saber si vale la pena hacer el sacrificio. El reto terminará el día en que tenga que volver a depositar más gasolina, y saber cuántos días más me duró el combustible.

Lo único que me preocupa es mi seguridad al usar la bicicleta. 

Les pido estar en sus oraciones, mientras dure este reto, y no contarle nada a mis padres.

Prometo subir una foto cada día, por cada viaje para registrar el proceso.

Creen que lo logre?

Ruth

jueves, 16 de febrero de 2017

Crónicas de una ciclista urbana principiante



Obtuve una llave de Mi bici pública, el servicio de bicicletas públicas de la ciudad de Guadalajara. La compré sin pensarlo dos veces a causa de los recientes gasolinazos; pero que después no la utilicé. Es peligroso andar en bicicleta por la ciudad.

Sin embargo, por azares del destino, tengo la camioneta en el taller a causa de un incidente vial y que me obliga a usar el medio de transporte público. Pensé: "Ahí está la llave, es hora de utilizarla".


:)


Primer día:

Nerviosísmo total. Tomé la bicicleta temblando, y temblando me fui por callecitas de la ciudad. A cada momento tenía que orillarme y pararme para dejar pasar a cada automovilista que estuviera detrás de mí. Dije: "Ni modo, primero mi seguridad, que se pasen". Todo el tiempo estaba a la defensiva en cada cruce, en cada acercamiento motorizado, en cada carro estacionado... Pero lo hice. Llegué a mi destino. Me sentí realizada...

Segundo día:

Decidí tomar otra ruta, porque la primera estaba llena de baches y tierra; es decir, había elegido una callecita que sólo la parchan cada año y los pavimentos son una catástrofe. 
Ahora me fui por López Cotilla; una calle recientemente arreglada, muy adoquinada con ciclovía bien demarcada con pequeños bordos me hizo sentir más en confianza. Bajé por esa calle hasta Avenida Chapultepec; iba más tranquila, traté de disfrutarlo. Para tomar "Chapu", tomé el amplio camellón, y fue un prodigio, me gustó: No había peligro, no había carros; por el contrario, había árboles, había oxígeno... aire fresco... Me empecé a relajar... Fue gratificante.
Por último, tomé Efraín González Luna, una calle practicamente tranquila, pero angosta, por donde pude ser dueña a lo largo y ancho de sus pavimentos, hasta dar vuelta, tomar Vidrio y por último, llegar a Federalismo. Toda una proeza. Me sentí mejor. =)

Tercer día: 

Misma ruta que la anterior, ahora con más confianza, mayor disfrute, más satisfacción y entereza; en pocas palabras, un trayecto corto que comienzo a dominar. Touché.



viernes, 20 de enero de 2017

Muchas preguntas, pocas respuestas....



Nunca sabremos si somos buenos padres o no...

Entiendo que en algo estamos fallando cuando suceden actos atroces en niños y adolescentes... ¿Qué es?

Pienso en 1984, la novela de Orwell; pienso en cómo nos absorben las redes sociales; pienso en la falta de comunicación entre padres e hijos; pienso en las ínfimas oportunidades para fomentar el arte, la lectura, el deporte, la cultura... Pienso en la culpa del gobierno; si sí o no, de la falta de espacios; de la falta de oportunidades, de la falta de políticas públicas para que los padres estén más tiempo con sus hijos... 

Sin embargo... 

Es el miedo a no ser una buena madre... 

Mi compromiso es la atención y el amor: construir diálogos cada vez más íntimos... Disfrutar de la compañía de mis hijos; y ser ejemplo. No hay más.

Busquemos la paz que tanto necesita México.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Primera clase de natación


Primera clase de natación.
Nivel: Intermedios.
La maestra comenzó nombrando lista. Dijo: -Voy nombrando y pa' dentro, se meten a la fosa. -Nooo, ya estuvo, -pensé-, no voy a poder aguantar hora y media de clase; de por sí es mucho más cansado no poder pisar el suelo todo el tiempo; ya estuvo que no podré... Esos eran mis pensamientos cuando me nombró y no tuve más remedio que aceptar e irme a la fosa.

-Cuatro de croll, -gritó la maestra-, y ahí vamos todos. Las primeras vueltas muy bien, pero, de pronto, escuché un silbato. Era la maestra que quería decirme algo... -Vas muy tensa, relaja ese cuerpo, la patada floja y amplia. -Chin, primera observación. La verdad, tenía razón, nadaba como robot, la cabeza y la espalda me empezaban a doler, pero poco a poco me fui relajando, y cedí el cuerpo al agua. Terminé mis cuatro vueltas tarde, cuando todos los demás ya habían terminado.

Volvió a indicar la maestra: - En posición violinista, nadarás con la brazada en recuperación; codo apuntando hacia el techo y patada semi-inclinada. ¡Vamos todos, a trabajar! ¡Cuatro vueltas!
-¡Uff", no estuvo tan sencillo. La posición en violinista me hacía tomar agua por la nariz; y los oídos se me inundaban... En ese momento me arrepentí de haber subestimado los tapones. Al final, me di cuenta que sólo trabajaba un brazo; había olvidado el otro. ¡Ay Dios mío! Así transcurrió la clase: Posición violinista con braceo, cuatro vueltas; posición de un brazo estirado con tabla, y el otro practicando la recuperación, cuatro vueltas; posición en flecha con patada, cuatro vueltas; posición para practicar la recuperación, pero ahora sin tabla, cuatro vueltas; posición de nuevo como flecha con patada, cuatro vueltas;... Para ese momento yo ya estaba cansada, demasiado, e inundada de nariz y oídos... En eso que suena el timbre, y me dije: ¡Aguanté, aguanté hora y media de clase en la fosa, no lo puedo creer! Jajaja Se me fue el tiempo volando. Aprendí mucho y me tocó una muy buena maestra; por cierto, se llama Elsy.
Mis retos son: mejorar la patada, más floja y más amplia; mejorar la inclinación a la recuperación; el braceo hacerlo sin girar el brazo; y la bocanada de aire debe ser más alta, más arriba... Ya sé, yo sola me entiendo.
Estuvo bien para empezar...
Próximo sábado: Dorso.
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